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Por Fortino Leon Almada
Los redondeos
Existen datos que revelan que en EU y México se "lavan" anualmente 29 mil millones de dólares; es decir dinero de los narcotraficantes que de una y mil maneras se introduce a la economía formal
No se sabe –al menos el escribidor de la nota lo ignora– si los veintitantos mil muertos en la narcoguerra son una cifra exacta o un simple redondeo, como esos que utilizan la compañía de luz, la de teléfonos y no pocos changarros de tamaños variopintos. El caso es que son demasiados, y vienen más según nos advierte el Presidente de la República, para todos los efectos comandante en Jefe del Ejército de los buenos. Sonora no es la excepción, obvio, pues por sus características geográficas resulta ser un corredor cuya línea fronteriza ocupa casi la sexta parte de la división con Estados Unidos, el principal consumidor de drogas del mundo, y el país que más facilidades otorga para la venta y trasiego de dinero y armas ilegales. En fechas recientes, la violencia se ha desatado en varias ciudades de la entidad, y aunque no llega a las proporciones de Chihuahua, Baja California, Coahuila, Michoacán, Morelos, Durango y Tamaulipas, no deja de ser preocupante, sobre todo porque las autoridades federales no han logrado una estrategia homogénea y efectiva en contra del crimen organizado, el cual cada día parece más dispuesto a llegar hasta donde sea necesario, para sus bastardos intereses, que son también los intereses de organizaciones criminales de varios enclaves mundiales como Estados Unidos, Afganistán y Colombia, Jamaica, Birmania, Bolivia, Venezuela, Pakistán, prácticamente todo el Caribe y el sudeste asiático. No es nada nuevo, pero en los últimos meses se ha abierto en México la posibilidad de poner a debate, de manera formal, la legalización de algunas drogas como sería, en primer lugar, la marihuana. El Presidente Calderón no se opone al debate como ejercicio retórico, pero si está en contra de legalizar drogas si no lo hacen simultáneamente los grandes consumidores como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, donde además se circulan y lavan las grandes cantidades de miles de millones de dólares producto del narcotráfico. Creo que Calderón tiene razón, pues poco o nada ganaríamos legalizando drogas que en Estados Unidos iban a seguir estando prohibidas. Una publicación reciente del Departamento de Estado de Estados Unidos revela que sólo en ese país y en México se "lavan" anualmente 29 mil millones de dólares, es decir dinero de los narcotraficantes que de una y mil maneras se introduce a la economía formal. En realidad es poco, si tomamos en cuenta datos del mismo gobierno norteamericano, cuyos informes hablan de un movimiento mundial por el trasiego de drogas de todo tipo superior a los 300 mil millones de dólares. Volviendo al saldo de la guerra del narco en México, iniciada y seguida por el actual Presidente de la República que ha jurado de cesará en la lucha contra el crimen organizado, las cifras de 28 mil muertos en 45 meses puede ser acertada o no –faltarían los crímenes que no se investigan y los cementerios que no se han descubierto– pero no deja de ser una gran cantidad si comparamos los datos con aproximadamente 100 mil muertos por las guerras en Irak y Afganistán en los últimos 7 años. Tomémosle pues la palabra al Gobernador Guillermo Padrés y al Procurador Abel Murrieta, cuando aseguran que no debemos temerle al narco pues es precisamente el temor una de más armas más utilizadas y efectivas de los criminales. Lo peor que nos puede suceder es vivir en una sociedad acobardada, asustada finalmente de algo que todos nosotros fuimos permitiendo que sucediera. "Y con esto, Dios te dé salud y a mí no olvide. Vale".
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