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Por Jesus Alberto Rubio

Al Bat Rojos, Votto y Chapman Cuidado con la velocidad en el pitcheo: “El caso Strasburg”

Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com

A menos de un mes de que concluya la temporada en el béisbol de Ligas Mayores, mire lo que le voy a contar:
Llama la atención el liderazgo (de siete juegos hasta el miércoles sobre los Cardenales de San Luis) que mantienen los Rojos de Cincinnati en su División Central de la Liga Nacional.
Pero eso no es todo en los sorprendentes Reds –terminaron agosto con la mejor foja de todos los equipos (19-8) en MLB–, bajo el mando del caballeroso y siempre amable Dusty Baker:
Sí, la tremenda temporada de su bujía ofensiva, Joey Votto, un fuerte candidato a ganar la Triple Corona de Bateo y Jugador Más Valioso (junto con Albert Pujols y Carlos González (Rockies de Colorado)… y el debut del cubano Aroldis Chapman mostrando una potencia sorprendente al registrar lanzamientos de ¡102 millas por hora!
Exacto: Chapman lanzó una entrada perfecta de relevo en la victoria sobre los Cerveceros de Milwaukee luego de integrarse al cuerpo de relevistas cumpliendo con las expectativas al hacer cuatro lanzamientos que superaron las 100 mph.
El desertor cubano ejerció un debut asombroso, tanto, que la expresión de Dusty Baker lo dijo todo: “Oh, fue un debut maravilloso; la gente lo esperaba, y recibieron lo que habían escuchado y leído”.
Y así fue con el muchacho de 22 años y su “bola de cañón”.

Cuidado, mucho cuidado
Pero, déjeme decirle algo: esa velocidad de los pitchers que supera las cien millas por hora, puede ser preocupante.
Lo hemos visto infinidad de veces y, el caso más reciente se llama Stephen Strasburg, porque como bien lo dice el colega Jaime Rey: “Terrible lo del joven con brazo de 20 mil kilates: Será sometido a la cirugía Tommy John. Se perderá el resto de esta temporada y es probable que aunque salga bien, toda la próxima no participe”.
Carajo: O sea que la magia, el encanto y la expectativa de una esplendorosa carrera, está en peligro.
Ahora, a esperar, claro, que no sea así; que retorne, al menos como ganador aunque ya no sea de nivel extraordinario como debutó tras firmar por 15.1 millones de dólares.
Jaime Rey, advierte:
“Abundan casos como el de Stephen con regresos penosos. Y es que el brazo humano no se hizo para lanzar pelotas a 102 millas por hora. El béisbol tiene dos cosas únicas por lo difícil; batear un proyectil de más de 100 millas. Lo otro, lanzar ese proyectil.
Ambas cosas se pueden hacer y hacerse por largo tiempo con buena mecánica. Strasburg sólo lanzó en las Mayores esas 68 magníficas entradas, 5-3, PCL 2.91, y 92 ponches con lanzamientos de hasta 105 millas. Poco trabajo para desintegrarse.

Su problema es de mecánica

Según el coach de pitcheo de los Indios de Cleveland, su problema es que cuando pone el brazo de lanzar en forma de “L”, ya para impulsarse y lanzar su codo queda más alto que el hombro. Eso contrae músculos y daña hombro y codo.
He analizado muchas fotos de pitchers de todos los tiempos y sí detecto validez en lo que el coach dice. En los lanzadores más duraderos el codo se ve más bajo que el hombro.
En algunas fotos de Jaime García, nuestro novato sensación, se le ve el defecto de Strasburg. En excelente foto del chamaco Luis Heredia en purobeisbol.com, notamos un codo más bajo. Ojalá ambos duren muchos años.

Estas sutilezas son importantes

La maravilla para muchos es que se llegue a las Mayores con pequeños defectos detectables y corregibles.
Lo que no se entiende es que también allá hay favoritismo y no todos los coaches son seleccionados por su sabiduría. Por ejemplo hay pocos coaches de raza negra supervisando el pitcheo u otras fases importantes.
Además en el camino y, aun en las Mayores, los pitchers pasan por varios coaches y algunos cambian lo bueno e ignoran lo malo.
Los peloteros son tercos y renuentes a corregir lo que les funciona. La mayoría saca outs y cree que con eso basta. Sin sufrir dolor pocos buscan correcciones posibles. Managers y coaches suelen decirles, “hazlo como te sientas cómodo”.
Se evaden responsabilidades por flojera o por falta de conocimientos. Pero lo cómodo de hoy en los pitchers puede ser su desgracia del mañana.
Nolan Ryan, Roger Clemens, Walter Johnson y otros lanzadores de poder han lanzado rápidas de cien o más millas durante más de 20 años promediando hasta más de 150 lanzamientos por juego con mecánica ideal.
Su balance y todos sus movimientos siempre perfectos. Arte pictórico en movimiento. Perfección alcanzable por pocos y con mucha práctica.
A Fernando no se lo acabó Tom La Sorda. Lo acabó el tirabuzón, el más dañino de los lanzamientos.
Exageran los límites de lanzamientos. Son más dañinos 35 lanzamientos con una defectuosa mecánica que 135 con una correcta.
Ver lanzar a Sandy Koufax era como ver ángeles bailando ballet: Perfecto en todos sus movimientos lanzaba con fluidez con naturalidad.
Pero hizo evidente que no se puede violar la naturaleza y lanzar no es natural. Koufax se retiró joven y se habló de un brazo artrítico, sólo uno, el de lanzar.
En mi libro, “El Majestuoso Arte del Pitcheo”, señalo que lanzar es un arte científico. Algo que no se puede practicar sin perfecta coordinación y largo aprendizaje.
¿Por que Dios no haría el brazo ideal para lanzar o bajó a enseñar como hacerlo sanamente?

Miguel Jácome Oaxaca

“Saludos Profesor Jesús Alberto: Con todo el revuelo y el duelo de la noticia de la lesión del novel pitcher Stephen Strasburg, me ha llegado cantidad de noticias al respecto y pues muchos de esos escritos concuerdan en que Strasburg fue llevado con cuidado y se le dosificó de manera eficaz ya que cada que daba muestras de fatiga era sacado de los partidos. En pocas palabras, no se le trabajó de más.
La lesión estaba pues en su fatal destino y de toda esta crisis que ha causado al dejar de lanzar para someterse a la famosa y dolorosa operación "Tommy John" pues se une inmediatamente una cantidad de cuestionamientos.
La primera es ¿Quién dijo que tirar duro y a velocidades supersónicas garantiza el éxito en las Ligas Mayores? ¿Quién estableció que la tarifa mínima de millas por hora debe de ser 90?
Siento que como todo en la vida pasa el ser joven es doble filo: O eres una máquina infatigable o bien estás muy tierno para lanzar a ese nivel de Grandes Ligas...Es cuestión de enfoques.
Hoy en día es lo que más cuestiono y ataco del baseball moderno en torno a esos códigos estúpidos de “Si no alcanzas 90 millas por hora en la recta no sirves”. Es cierto y no lo puedo ignorar que hay pitchers de fuerza y hay los de control y engaño.
Imaginarse a un Randy Johnson tirando despacio es imposible. Su fuerza era la recta y pues eso le sirvió para ganar Cy Youngs, Serie Mundial y lograr Juego Perfecto.
Johnson al principio de su carrera fue un lanzador muy "wild" y descontrolado pero su brazo maduró y cambió su mecánica y, aunado a su fuerza natural, logró coordinar sus pitcheos y domar sus emociones para convertirse en un pítcher de época y muy importante dentro del mundo de la pelota.
Caso contrario fue Phil Niekro, un pitcher amo del engaño y que logró a base de bolas lentas ser un eterno de la pelota y jugar muchas temporadas teniendo éxitos y llegando al Salón de la Fama. Casos opuestos, pero que llegaron a un final similar: El Triunfo.
Cada quien sacará sus conclusiones, pero pienso que hoy en día a los lanzadores se les trabaja demasiado en el enfoque de la velocidad, cosa que es buena pero necesaria para sobresalir. Y siento que un pitcher debe de ser más preparado en la cuestión de mentalidad y localización y no en velocidad y fuerza, esto en aras de evitar la tristemente célebre "Tommy John".
El que tenga fuerza natural como Nolan Ryan o Randy Johnson, ¡adelante!, déjenlos tirar sus balazos. Pero los jóvenes tiernos no deben de ser adiestrados para ser un Ryan o un Johnson.
Deben de ser trabajados conforme a sus aptitudes y limitaciones y de ahí partir para hacerlos pitchers y no "tira piedras a lo bruto". El lanzador debe de ser 10% fuerza física y 90% mañoso, una máxima que la platicó un día el buen René Chávez.
Esperemos que este novel pitcher Stephen Strasburg regrese y que sea para bien del baseball un pitcher de calidad”.


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