La madrugada de este sábado 3 de enero inició con un evento sin precedentes que, sin duda, marcará la historia latinoamericana en un momento de suma tensión entre el gobierno de Donald Trump y el de Nicolás Maduro en Venezuela.
A partir de los ataques de esta madrugada, mandatarios de varias naciones ya han emitido un posicionamiento apoyando o desconociendo el decisivo ataque de Trump sobre territorio venezolano. El gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, emitió una firme condena a los ataques militares de Estados Unidos contra Venezuela y aprovechó para pedir a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que actúe como garante del diálogo y la paz.
¿Qué dijo Claudia Sheinbaum sobre el conflicto de EU-Venezuela?
Las palabras lanzadas desde Palacio Nacional no son meros comunicados oficiales; están impregnadas de una historia de soberanía, regionalismo y de la profunda preocupación por las consecuencias humanas y sociales de cualquier confrontación armada en nuestro continente.
En este contexto, la propia mandataria de México, Claudia Sheinbaum, evocó el Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, un principio que afirma la solución pacífica de controversias internacionales y la no intervención en asuntos internos de estados soberanos.
En su pronunciamiento oficial, el gobierno mexicano expresó que México “condena enérgicamente los ataques militares de Estados Unidos en territorio venezolano” y enfatizó su preocupación por el riesgo de escalada que este tipo de acciones puede generar en la región, tanto en términos de estabilidad geopolítica como de bienestar ciudadano.
La postura mexicana se enmarca en una tradición diplomática que busca fomentar el respeto a la soberanía, el diálogo y la no intervención como pilares fundamentales de la convivencia entre naciones. En otras palabras, se trata de un llamado explícito a la ONU para que intervenga y promueva una salida pacífica refleja esta visión.
Al citar el Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, Sheinbaum recordó que la comunidad internacional se ha comprometido, desde 1945, a resolver diferencias mediante la diplomacia y a evitar medidas que puedan desencadenar conflictos armados. El artículo establece que los miembros de la ONU deben “abstenerse de recurrir a la amenaza o el uso de la fuerza en sus relaciones internacionales”, un principio que México ve como crucial en el actual escenario.
En mensaje de la jefa del Ejecutivo, es una declaración de principios de un país que se reconoce parte de una región históricamente enfrentada a intervenciones externas y que valora, profundamente, la autodeterminación de los pueblos.
Si bien el impacto de este pronunciamiento en el terreno práctico aún está por verse, lo que queda de manifiesto es que la política exterior mexicana se ha sumado con fuerza a la exigencia de una salida pacífica.
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