América y Cruz Azul enfrentan un mercado invernal de fichajes marcado por una limitación que ha condicionado su capacidad de movimiento. Ambos clubes tienen ocupados en su totalidad los cupos de jugadores no formados en México, una situación que ha reducido el margen para incorporar refuerzos y que ha provocado que futbolistas fuera de los planes deportivos continúen en las plantillas ante la dificultad de cerrar transferencias de salida. Como resultado, cada negociación por nuevas incorporaciones depende primero de resolver movimientos internos que hasta ahora no han avanzado con la velocidad esperada.
Esta restricción ya tuvo consecuencias directas en Cruz Azul. La directiva cementera esperaba concretar la llegada de Miguel Borja, pero la liberación de la plaza que ocupaba Mateusz Bogusz se extendió más de lo previsto debido a los tiempos de su transferencia al Houston Dynamo. La demora fue determinante para que el delantero colombiano escuchara otras propuestas y aceptara la oferta del Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos, dejando a La Máquina sin uno de los refuerzos que había considerado prioritarios para su ofensiva.
América vive un escenario similar en su intento por incorporar a Raphael Veiga, mediocampista del Palmeiras y uno de los futbolistas solicitados por el cuerpo técnico encabezado por André Jardine. El avance de la negociación se mantiene atado a la liberación de una plaza de extranjero, la cual podría abrirse con la salida de Víctor Dávila o Raúl ‘Pantera’ Zúñiga. Hasta el momento ninguna de estas operaciones se ha concretado, por lo que el interés por Veiga permanece sin resolución definitiva.
Zúñiga llegó a Coapa el verano pasado con el respaldo de haber sido campeón de goleo del Clausura 2025. Sin embargo, ese reconocimiento no logró reflejarse en su rendimiento con América, ya que en el Apertura 2025 apenas registró tres anotaciones. Víctor Dávila ha cumplido año y medio en la institución y su desempeño tuvo un buen arranque, pero con el paso de los meses entró en una dinámica de altibajos. América desembolsó cerca de siete millones de dólares al CSKA Moscú por su fichaje, una inversión que hasta ahora no ha encontrado correspondencia dentro del terreno de juego. Ambos casos representan activos deportivos y económicos que el club busca reubicar sin éxito inmediato en el mercado.
La pregunta que surge es ¿Por qué América y Cruz Azul no pueden simplemente dar de baja a estos futbolistas para liberar cupos?
El reglamento de competencia de la Liga MX establece tres vías para sustituir a un jugador registrado: Rescisión de contrato, la transferencia a otra asociación o la sustitución por lesión de larga duración. La rescisión contractual es una alternativa que América ya utilizó recientemente con Javairo Dilrosun, quien no fue registrado con el equipo para el Apertura 2025 y se mantuvo entrenando con las categorías menores, pero recibió su salario a tiempo. Este camino implica que el club no obtiene ingreso alguno por transferencia y que el jugador queda en libertad de negociar con cualquier institución. Para entidades que han realizado inversiones importantes, esta opción representa una pérdida económica directa y por ello suele considerarse como último recurso.
La transferencia de un futbolista a otra asociación se encuentra regulada por el Artículo 28 del Reglamento de Competencias. Este apartado establece que si un club transfiere a un jugador después del cierre de registros o incluso ya iniciado el torneo podrá registrar a un sustituto siempre que el futbolista transferido haya participado al menos un torneo completo inmediato anterior en Liga MX. Además, la fecha límite para registrar al reemplazo corresponde al último día del cierre de registros ante FIFA según el torneo en curso. Esto significa que la liberación de una plaza depende directamente de concretar una operación de salida al extranjero, algo que tanto América como Cruz Azul continúan gestionando sin resolución definitiva.
La tercera vía corresponde a la sustitución por lesión de larga duración y se encuentra contemplada en el Artículo 29 del reglamento. Esta opción permite reemplazar a un jugador únicamente si sufre una lesión que requiera tratamiento quirúrgico y que le impida competir por al menos seis meses o por el resto del torneo. Además, la lesión debe ser notificada a la Liga MX, diagnosticada mediante estudios médicos y certificada por el médico designado por la liga. Solo bajo estas condiciones se autoriza la sustitución por un jugador proveniente de otra asociación o por un futbolista que no haya sido registrado previamente en el torneo
Existe la posibilidad que un futbolista que no es contemplado por el club sea enviado a entrenar con un equipo filial y este acuda a la FIFA a meter una querella. Sin embargo, esta opción es poco viable. ESPN consultó con dos agentes de futbolistas para conocer sobre este proceso y señalaron que existe dicha opción, pero el contrato de futbolista no se ve vulnerado, ya que el club cumple a tiempo con el pago del salario y cualquier equipo puede argumentar una baja de juego o bajo nivel del elemento para no ser contemplado.
Con este marco reglamentario, América y Cruz Azul se encuentran en un mercado de invierno donde el primer reto no es fichar sino liberar espacios. Las negociaciones por refuerzos permanecen abiertas, pero su materialización dependerá de la capacidad de ambas directivas para resolver salidas en tiempo y forma. Mientras tanto, los dos protagonistas del Clásico Joven encaran la siguiente etapa de la temporada con plantillas que, al menos por ahora, permanecen con muy pocas modificaciones.
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