Los fraudes financieros continúan creciendo en México y cada vez afectan a un grupo más amplio de usuarios. Entre enero y mayo de 2026 se presentaron 35 mil 762 reclamaciones por posibles fraudes ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), una cifra que representa un aumento de 18.95% respecto al mismo periodo del año anterior.
El dato implica que, en promedio, se registraron 237 reclamaciones al día. Además, la autoridad identificó un cambio importante en el perfil de las víctimas: ya no son principalmente los adultos mayores quienes concentran los casos, sino personas jóvenes y adultos en plena edad productiva.
De acuerdo con información difundida por la Condusef y retomada por El Economista, el 96% de las reclamaciones por posibles fraudes corresponde a instituciones de banca múltiple.
Tan solo en este segmento se acumularon 34 mil 325 reclamaciones, lo que representa un incremento de 18% frente al mismo periodo de 2025.
Sin embargo, el crecimiento más acelerado se observa en otros sectores financieros. Las sociedades financieras populares (sofipos) registraron un aumento de 48%, mientras que las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) reportaron un alza cercana al 49%.
Para Oscar Rosado, presidente de la Condusef, este comportamiento refleja que el problema se está extendiendo hacia nuevos tipos de usuarios y servicios financieros.
La autoridad explicó que los esquemas tradicionales de engaño siguen presentes, pero ahora se suman nuevas modalidades vinculadas con la digitalización de los servicios financieros.
Entre los mecanismos más utilizados destacan:
Mensajes de texto fraudulentos
Enlaces falsos enviados por correo o aplicaciones
Sitios web apócrifos
Suplantación de identidad
Engaños a través de redes sociales
Aplicaciones maliciosas
La creciente digitalización de los servicios financieros ha ampliado las oportunidades para que los fraudes se presenten a través de múltiples canales de contacto con las personas usuarias”, destacó Oscar Rosado.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de la Condusef es el cambio en la edad de las víctimas.
Las reclamaciones por posible fraude crecieron aproximadamente:
25% entre personas de 50 a 59 años
22% entre quienes tienen de 40 a 49 años
Cerca de 20% entre jóvenes de 18 a 29 años
Estos datos muestran que el riesgo se ha extendido a prácticamente todos los grupos de edad y que ninguna persona usuaria de servicios financieros está exenta de ser objetivo de los delincuentes.
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