Édgar Mondragón Bustamante protestó este domingo durante el evento encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo de la Ciudad de México, donde exigió justicia por la muerte de su hijo Ismael Mondragón Molina, ocurrida hace más de dos décadas después de una intervención médica en el Hospital Infantil del Estado de Sonora.
Mondragón se encontraba en la zona destinada a invitados cuando desplegó una manta mientras la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, comenzaba su intervención previa al mensaje de la mandataria federal.
“¿En manos de quién están nuestros hijos? Rosa Icela no cumple su orden de atender mi caso. Llevo 20 años exigiendo justicia por el homicidio intencional de mi niño Ismael Mondragón Molina”, podía leerse en la manta.
Tras desplegarla, funcionarios se acercaron al manifestante y le solicitaron retirarla para posteriormente conducirlo fuera de la zona de invitados. De acuerdo con La Jornada, se le informó que sería atendido por Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.
Su hijo tenía un año y 11 meses
El caso de Ismael Mondragón Molina se remonta al 15 de diciembre de 2004. El menor tenía un año y 11 meses cuando falleció después de una intervención quirúrgica realizada en el Hospital Infantil del Estado de Sonora.
La Secretaría de Gobernación reconoció oficialmente en 2024 que Ismael murió como consecuencia de una mala práctica médica atribuida a personal del hospital. Ese año, el Estado mexicano ofreció una disculpa pública a sus padres, Édgar Mondragón Bustamante y Elizabeth Molina Hernández.
El caso llegó incluso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En el expediente se documentó que Mondragón presentó una petición en 2007 en la que alegó responsabilidad del Estado mexicano por la falta de investigación de la muerte de su hijo como consecuencia de negligencia médica.
Padre asegura que todavía hay compromisos pendientes
Después de su protesta en el Zócalo, Mondragón explicó que, pese a la disculpa pública y otras medidas adoptadas durante los últimos años, considera que el Gobierno federal todavía tiene compromisos pendientes relacionados con el caso.
El padre sostiene además que existió responsabilidad institucional y ha insistido durante años en que se esclarezca completamente lo ocurrido con su hijo.
La protesta ocurrió durante el acto con el que Sheinbaum cerró su gira nacional de rendición de cuentas por su Segundo Informe de Gobierno, después de recorrer las 32 entidades del país.
Mientras continuaba el evento presidencial, Mondragón volvió a colocar públicamente el caso de Ismael en el centro de la atención, más de 21 años después de la muerte del menor y pese al reconocimiento oficial de responsabilidad que el Estado mexicano ya realizó por la negligencia médica.
COMENTA ESTA NOTA