Para los fabricantes de autopartes en México, la aplicación de aranceles a países con los que no se tiene un acuerdo comercial, lo cual impactó especialmente en insumos chinos, encareció la producción nacional.
En conferencia, René Mendoza, presidente de la Cadena de Valor para la Industria en México, explicó que la revisión del T-MEC aumentó la demanda de compras productivas de México; sin embargo, los productores enfrentan retos.
"Tenemos un efecto que no habíamos visto anteriormente, en los últimos 30 años en la industria de nuestro País.
"Es el impacto que están teniendo en la industria los aranceles que México le puso en diciembre (2025) a las importaciones de Asia, principalmente de China", explicó el directivo.
Cabe recordar que, a finales del año pasado, la Secretaría de Economía informó sobre la aplicación de aranceles de hasta 50 por ciento a más de mil 400 fracciones.
Por ello, para Mendoza, explicó que anteriormente las reglas de origen solamente revisaban lo que va en el producto, no lo que la industria requirió para su producción.
"Anteriormente era muy fácil para la industria traerse insumos, herramientas, equipos de Asia o de China; podían pagar nada más el 3 por ciento de cuotas de importación.
"Ahorita se elevó hasta un 60 por ciento. Eso está provocando que también los equipos de compras de MRO indirectos busquen proveedores en México", explicó Mendoza.
Si bien para México ha aumentado la demanda de compras y componentes automotrices, la realidad es que todavía hay segmentos en los que se debe reforzar la producción nacional, o bien, apostar por las importaciones, pero bajo un escenario de reglas claras, dijo Gabriel Padilla, director general de Industria Nacional de Autopartes (INA).
"El reto ya no es solamente cuánto producimos; la pregunta estratégica es cuánto valor, tecnología y capacidad podemos integrar de forma competitiva dentro de México y Norteamérica", expresó Padilla.
Por ello, ante el nuevo escenario, es necesario determinar qué se produce en la región, qué se importa y si es posible regionalizar su compra o bien transitar de manera gradual a su producción.
"Tomar una decisión industrial es regionalizar, desarrollar una nueva capacidad o reconocer que se requiere mediante una transición.
"El resultado puede ser un nuevo proveedor, una inversión o transferencia de tecnología e información útil para el diseño de reglas", expresó el director del INA.
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